Al Rescate!

¡Al rescate!

@jessicadugand

Él extendió la mano desde el cielo y me rescató;
me sacó de aguas profundas.
17 Me rescató de mis enemigos poderosos,
de los que me odiaban y eran demasiado fuertes para mí.
18 Me atacaron en un momento de angustia,
pero el Señor me sostuvo.
19 Me condujo a un lugar seguro;
me rescató porque en mí se deleita.

Salmos 18:16-19

Este Salmo que acabamos de leer fue escrito por David el día que el Señor lo rescató de sus enemigos y del rey Saúl. Cuando leo estos salmos recuerdo los momentos difíciles de los cuales Dios me ha rescatado y Su diestra me ha sostenido. Tal vez no haya vivido lo mismo que tú, pero solo sé que mi Padre celestial me ama tanto que no permitió que me ahogara en las aguas profundas de la depresión y la ansiedad. El me sanó, me restauró, me dio esperanza y me devolvió el gozo para seguir adelante. ¡Saber que El extiende Su mano desde el cielo y nos rescata es una sensación indescriptible!

La palabra rescate significa recuperación mediante pago o por la fuerza de algo que estaba en poder ajeno. ¿De qué nos ha rescatado Dios? Primeramente, Dios nos rescató de las garras de la muerte, nos escogió para ser sus hijas amadas y nos dio vida eterna. ¡El dio a Su único hijo en rescate por nosotras, aleluya! Pero día a día Él nos rescata cuando vivimos pruebas y pasamos por momentos difíciles. La palabra de Dios dice que no tengamos miedo porque Él está con nosotros y nos cuida. En la Biblia encontramos muchas promesas que nos sirven de ancla cuando pasamos por pruebas para no hundirnos y seguir adelante. Veamos esta promesa que se encuentra en el libro de Isaías.

  • Isaías 43: 1-4 dice: “No tengas miedo, porque he pagado tu rescate;te he llamado por tu nombre; eres mío. Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán.Pues yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador. Yo di a Egipto como rescate por tu libertad; en tu lugar di a Etiopía[a] y a Seba.Entregué a otros a cambio de ti. Cambié la vida de ellos por la tuya, porque eres muy precioso para mí. Recibes honra, y yo te amo”.

Ambos pasajes hablan de rescate, de aguas profundas, de situaciones de peligro, pero también hablan del inmenso amor Ágape de Dios, de Su protección y de Su cuidado. Que tranquilidad da el saber que no estamos solas y que Dios siempre está con nosotras todo el tiempo.

Cuando pasamos por pruebas lo que el enemigo quiere es que nos resintamos con el Padre celestial, reneguemos contra Dios y nos alejemos de Él; pero, aunque Dios es Soberano y todo lo que nos pasa Él lo sabe, no podemos olvidar que Dios es bueno y para siempre es Su misericordia.

No sé cuál sea tu prueba o el momento difícil que estés viviendo, pero solo sé que, así como Dios me rescató a mí, ¡lo hará contigo también! Solo cobíjate en Su regazo y confía en El. ¡Él es nuestro Salvavidas y quiere rescatar tu vida, tu propósito, tu familia y tu generación!