Únicamente Creada

‘’Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones’’ Jeremías 1:5

¿Cuántos sueños has tenido en tu corazón que han sido sepultados por el temor a nunca ser alcanzados?

Pregunta que he podido responder durante este tiempo de distanciamiento social donde todo aparentemente se detuvo… ¿La respuesta?

Habían muchos sueños que yo misma había enterrado. 

Desde muy pequeña soñaba con hablar en público, ser una reconocida periodista, y una exitosa locutora, donde a través de mi comunicación pudiera impactar positivamente la vida de otros. Anhelaba ser escuchada, sabía que había algo en mi diferente, podría comunicar buenas noticias, mensajes alentadores, decirle al mundo la belleza de su existencia.

Pero un día escuché una voz que nunca antes había escuchado, era una voz tenue, sombría, algo diferente a las voces de mi mente en ese entonces… La voz me susurró y me dijo: ‘’Siempre habrá alguien que lo hará mejor que tú”. Mi corazón se detuvo por segundos, y en ese momento comencé hacerme preguntas: ¿Por qué sería periodista profesional si a la final no tengo tantas habilidades como otras? ¿Cualquiera puede hablar y ser locutora? “Yo acentúo demasiado las ‘’S’’, mi dicción no es la más extraordinaria…jamás lo lograré”.

Al pasar el tiempo en efecto me formé como periodista porque era lo que me gustaba, y en la universidad cada vez que me decían para grabar un ejercicio de radio siempre cedía mi puesto; veía los atributos de los demás más fuertes que los míos, y de una manera muy consciente les decía a los de mi equipo de trabajo:  ‘’No, yo creo que la voz de fulana…zutana…es  más grave que la mía y se muestra con mejor ímpetu’’ y así cada oportunidad que se me presentaba yo la dejaba ir.

De esta manera pasó el tiempo, tuve que salir de mi país, y como todo inmigrante con poca esperanza de alcanzar sus sueños en otra región, tome la pala y los granos de arena y fui enterrándolos uno a uno, mi profesión, mis sueños, y mi vocación…fueron años creyendo que el trabajo solo era para ser remunerado.

2020, un año de intervención, ‘’y se acordó Dios de nosotros; nos bendecirá’’ Salmo: 115:12. Y Dios se acordó de mis sueños aún cuando yo los había sepultado, y les dió vida, recordándome su amor, su fidelidad, trayéndolos a mi memoria nuevamente. Afirmando lo que me había entregado incluso antes de nacer: dones, talentos, habilidades, un camino, un destino y un propósito.

He llegado a este tiempo en medio de un aislamiento impuesto y ha sido en el que precisamente he podido hablar a multitudes, comunicar un mensaje de esperanza; y aquella voz… cada día la escucho menos… No dejes que nadie te diga lo opuesto a lo que Dios ya habló para tí, los sueños no son producto de tu imaginación. Fuiste Únicamente Creada para cumplirlos, fueron puestos allí por aquel que te creó y te ha capacitado a tí para llevarlos a cabo en el tiempo perfecto. “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace debajo del cielo… un tiempo para nacer, un tiempo para morir, un tiempo para plantar, un tiempo para cosechar…’’ Eclesiastés 3:1-2

¡Llegó mi tiempo y también el tuyo! Recuerda fuiste Únicamente Creada.

Comments

  1. Hermoso Oda! No olvidarnos de nuestros sueños ni del propósito que Dios tiene para nosotros!

  2. OMG que orgullo, mi amiga doy fe de todo tu camino… y gracias mil gracias a dios y a ti por como ayudas y alientas a todo el que te rodea, DTB

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